
Los cambios en la planta de fraccionamiento de líquidos de gas natural (LGN) de Pluspetrol Perú Corporation en Pisco (Ica) —operadora del proyecto Camisea— siguen en marcha. A fines del año pasado, la compañía anunció modificaciones en su plan ambiental para esta instalación, que acumula más de dos décadas de operación. En ese momento, planteó tres medidas concretas: la optimización del programa de monitoreo ambiental, el retiro de locaciones de monitoreo biológico terrestre y la instalación de freatímetros (pozos de medición que se colocan en el suelo) para el control de aguas subterráneas. Ahora, ¿qué nuevos ajustes prevé ejecutar en esta infraestructura?
En detalle, Pluspetrol presentó ante el Servicio Nacional de Certificación Ambiental para las Inversiones Sostenibles (Senace) un Informe Técnico Sustentatorio (ITS) que plantea tres acciones específicas en su planta de fraccionamiento de líquidos de gas natural en Pisco. La propuesta considera una inversión de US$ 25,000.
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La primera medida apunta a modificar el Programa de Monitoreo de Calidad Ambiental, con ajustes puntuales en los esquemas de seguimiento de calidad de aire, niveles de ruido ambiental, calidad de agua subterránea, emisiones atmosféricas, calidad de suelo y efluentes domésticos. Estos cambios se sustentan en la evaluación de la representatividad de los registros históricos de monitoreo.
En segundo lugar, la empresa propone actualizar el Programa de Monitoreo Ambiental Marino-Costero mediante el retiro de algunas locaciones de monitoreo terrestre. La decisión responde, explica, a los cambios registrados en el entorno en los últimos años, principalmente el crecimiento urbano y la intensificación de la actividad agrícola.
Y por último, el ITS contempla la instalación de dos freatímetros dentro del predio de la planta, para reubicar dos puntos de monitoreo de calidad de agua subterránea.
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¿Por qué son necesarios estos cambios?
De acuerdo con el ITS, la planta de fraccionamiento de líquidos de gas natural de Pisco acumula más de 20 años de operación. Desde su puesta en marcha, sus actividades han estado reguladas por Instrumentos de Gestión Ambiental que contemplan una Estrategia de Manejo Ambiental y un Plan de Monitoreo Ambiental para el seguimiento del entorno físico y biológico, tanto en el ámbito terrestre como marino.
Sin embargo, la empresa sostiene que el plan vigente requiere ajustes para adecuarse a las condiciones actuales de la etapa operativa. Ante ello, propone optimizar el esquema del Programa de Monitoreo de la Calidad Ambiental sobre la base del análisis de los registros históricos correspondientes al periodo 2017-2024.
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El ITS también plantea el retiro de seis locaciones de monitoreo biológico del programa marino-costero. Según se detalla, estos puntos se encuentran a una distancia considerable de la planta y no estarían bajo la influencia de sus operaciones, sino de actividades desarrolladas en su entorno.
La compañía argumenta que, en los últimos años, el crecimiento urbano y la intensificación de la actividad agrícola en el área de influencia indirecta han modificado las condiciones de la zona. Estos cambios, indica, han dificultado e incluso impedido el acceso a determinadas locaciones, algunas de las cuales ya no ofrecerían condiciones mínimas de seguridad para el personal encargado de las labores de monitoreo.

Tiempo de ejecución
Los cambios planteados en el ITS tendrá una etapa de construcción breve. Según el cronograma presentado por Pluspetrol, los trabajos se ejecutarán en un plazo estimado de 15 días e incluirán la movilización de personal, maquinaria y materiales, la habilitación de instalaciones temporales, perforación, acabados y posterior desmovilización.
En cuanto al horizonte de operación, el Estudio de Impacto Ambiental y Social de la planta de fraccionamiento —aprobado en 2003— estableció una vida útil de 40 años para la planta, cuyo inicio de operaciones se remonta al 2004.
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En ese contexto, el ITS se mantendrá vigente mientras continúe la operación de la planta. Esto implica que aún restan alrededor de 20 años de actividad, periodo en el cual se continuará con el monitoreo de la calidad de agua subterránea y el mantenimiento anual de los freatímetros.

Licenciada en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza con 20 años de experiencia profesional. Laboró en medios de comunicación como TV Perú y Perú21. También ejerció en gremios como la SNMPE y SNI. Desde el 2016, es parte del diario Gestión.







