
Hace unos días, la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat) informó que los ingresos tributarios del Gobierno central del Perú sumaron S/ 30,260 millones a febrero último, un aumento de 4.4%. Pero, esta sola cifra no refleja todo el ecosistema tributario del país.
Si bien los ingresos tributarios del gobierno general se han incrementado, solo han pasado de representar 14.4% del PBI en 2019 a 14.9% del PBI en 2025, de acuerdo con el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
“En el Perú, la ampliación de la presión enfrenta limitaciones estructurales como la alta informalidad, la atomización de unidades productivas de baja escala, los bajos niveles de productividad y las brechas de cumplimiento, entre otros”, reconoció la Sunat ante la consulta de Gestión.
Esto, mientras los Registro Único de Contribuyente (RUC) activos pasaron de alrededor de 9.5 millones en enero del 2019 a cerca de 13 millones en enero del 2026, según datos de la Sunat.
“Debido al impulso de la inscripción virtual e interoperable, en 2025 se logró la cifra de casi 1.1 millón de nuevos contribuyentes, lo cual es un indicador de ampliación de la base tributaria”, agregó la administración tributaria.
Es decir, pese a que el número de inscritos en el RUC creció más de 35% en los últimos años, la presión tributaria continúa en el mismo nivel. Es más, este estancamiento se mantiene en los últimos 15 años, precisó Camila Ghezzi, asociada de políticas públicas de APOYO Consultoría.
“Al 2025, está alrededor de 15% del PBI y en el 2010 era 15.6%. No ha habido un incremento sostenido de los ingresos tributarios como porcentaje del PBI [...] Eso ha hecho de que terminemos como uno de los países de la región con menor presión tributaria”, comentó a Gestión.
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¿Todos los contribuyentes realmente pagan?
Para Walker Villanueva, socio líder de Impuestos de PPU Perú, el número de RUC activos no es un indicador suficiente para medir la base tributaria real pues en el sistema tributario existen lo que se conocen como “brechas fiscales”.
“Hay brechas entre los que se inscriben y los que declaran; hay brechas entre los que declaran y los que pagan. El número de contribuyentes que se inscribe respecto del que paga, que es el último eslabón de la cadena, muestra una brecha grande. Incorporarte al padrón no refleja con precisión que efectivamente haya mayor formalidad”, explicó.
Además, subrayó que obtener un RUC en el Perú es relativamente sencillo y que no existen filtros suficientemente depurados para evitar usos indebidos, lo que permite que “empresas fantasmas” tengan facilidad para sacar varios registros con distintos nombres.

Justamente, ante la consulta de Gestión, la administración tributaria refiere que la ampliación de la base tributaria no solo implica lograr incrementar nuevos inscritos en el padrón de la Sunat (“ampliación cuantitativa”) sino que también se consigue este objetivo logrando que los contribuyentes inscritos cumplan con declarar y pagar sus obligaciones tributarias e incluso que declaren y paguen lo que realmente les corresponde (“ampliación cualitativa” o cierre de brechas de declaración, pago y de veracidad).
“Es por ello por lo que la Sunat tiene una estrategia de formalización que se basa en acciones operativas para detectar el incumplimiento, asistencia al contribuyente para apoyarlo en y labores de fortalecimiento de la cultura tributaria. Este esfuerzo se realiza especialmente para pequeños negocios y microempresas, lo cual viene siendo una estrategia efectiva para ampliar la base tributaria en el largo plazo”, argumentó.
Sin embargo, esto no habría mejorado en los últimos años. Un estudio de Apoyo Consultoría, con datos al 2021 ya advertía que la baja recaudación en el Perú no se explicaba por tasas impositivas bajas, sino por problemas estructurales como la informalidad y el incumplimiento tributario.
Evasión tributaria. APOYO Consultoría indicó que Perú presenta niveles de evasión superiores al promedio regional. Esta evasión, le estaría costando al país alrededor de S/58 mil millones.
En este contexto, la asociada de políticas públicas de Apoyo Consultoría indicó que solo el 1% de las empresas formales -que en su mayoría son grandes empresas- aporta entre el 86% y el 88% de toda la recaudación por este impuesto en los últimos 10 años.
En el caso de las personas naturales, el panorama es similar. En 2021 el informe estimaba que solo uno de cada 10 trabajadores pagaba IR. A su consideración, esto no habría tenido una gran variación en los últimos cinco años, no solo por la informalidad, sino también por la deducción de impuestos.
Según explicó Ghezzi, en 2021 se calculaba que de cada 100 trabajadores en el país, unos 70 eran informales y no tributaban. De los 30 que sí eran formales, la mayoría no superaba el umbral de deducción de 7 Unidades Impositivas Tributarias (UIT), por lo que solo un 7% pagaba el impuesto.
Ante la falta de información actualizada de Sunat sobre el porcentaje de los contribuyentes de rentas de trabajo con ingresos menores a 7 UIT, se comparó el crecimiento del salario promedio formal con el aumento de la UIT desde 2021, evidenciando que la situación podría incluso haber empeorado.
“El grueso se explica por informalidad, pero también hay umbrales altos de deducción y de hecho son mayores que el promedio de varios países de la región. Se ha mantenido relativamente constante. Lo que hemos visto es que desde el 2021 las deducciones han incrementado más de lo que han aumentado el salario y eso ya te dice que incluso han salido personas de ese umbral de pago, no creo que mueva mucho el 7% que se estimaba y tampoco ha aumentado”, sostuvo.

Mayor recaudación. Respecto al aumento de recaudación que se observa, Villanueva de PPU recordó que esto no ha venido creciendo por un mayor número de contribuyentes sino por alza de los precios del cobre y del oro, que son nuestros principales productos de exportación. “La recaudación ha crecido porque somos un país minero. Tener más recaudación no refleja necesariamente que se haya ampliado la base tributaria”, añadió.
¿Ampliar la base está en los planes de un próximo gobierno?
En medio de este panorama, Gestión identificó que 18 de los 36 planes de gobierno presentados para esta contienda electoral plantean ampliar la base tributaria como parte de sus estrategias económicas.
Las propuestas incluyen reducir la evasión, simplificar regímenes, promover la formalización y fortalecer la fiscalización, aunque con distintos enfoques y, en la mayoría de casos, sin mayores detalles de cómo lograr efectivamente una ampliación de la base tributaria.
En ese sentido, Villanueva de PPU precisó que ampliar la base tributaria es un proceso que no se lograría en un solo periodo de gobierno.
“Reducir la economía informal no es un tema inmediato. Primero hay que proponer una reforma legislativa y luego operativizarla. Diría que podría tomar por lo menos unos diez años”, indicó.
¿Qué hacer para darle impulso al Perú?
En los últimos años, Villanueva identifica que la Sunat solo ha emitido una medida relevante orientada a combatir la evasión y ordenar la base tributaria: la regulación de los sujetos sin capacidad operativa.
Esta figura apunta a empresas que emiten facturas sin contar con personal, maquinaria o infraestructura real para prestar los servicios que declaran, una práctica utilizada para vender comprobantes y reducir artificialmente el pago del IGV.
“Esto es básicamente para evitar que se vendan facturas sin ningún sustento, y que terceras empresas facturen por otras. Eso se ha regulado para resolver un problema de evasión en el IGV de S/ 4,500 millones al año”, precisó.
Sin embargo, el tributarista señaló que más allá de ese régimen, no ha habido reformas significativas orientadas a ampliar la base de contribuyentes.
Ante esto, ¿qué se podría plantear? Teniendo en cuenta que gran parte del estancamiento de la base tributaria está asociada a la informalidad, Ghezzi señaló que entre las medidas que podría considerar un próximo gobierno es la simplificación los regímenes tributarios.

Actualmente coexisten el Régimen Único Simplificado (RUS), el Régimen Especial de Renta (RER), el Régimen Mype Tributario (RMT) y el régimen general, lo que genera espacios para la evasión y desincentivos al crecimiento.
“Simplificar regímenes tributarios no solo ayuda a las empresas a crecer, sino también genera incentivos para formalizar a los trabajadores, porque parte de esta propuesta es no solo es eliminar el RMT y el RER para que crear uno nuevo simplificado, sino que este nuevo régimen te hace tributar sobre no los ingresos, porque los que existen no tributan sobre los ingresos, sino sobre ganancias”, indicó.
Villanueva coincidió en que el régimen para microempresas necesita una reforma. Por ejemplo, el hecho de que el RUS solo permita emitir boletas y no facturas limita las transacciones con empresas y, en la práctica, puede propiciar la evasión.
Además de esta simplificación, el tributarista sostiene que la Sunat debe revisar la situación en actividades que más aportan al PBI, como minería y agroexportación. En minería, además del combate a la ilegalidad, se podría buscar incorporar a la tributación a algunos pequeños mineros artesanales.
Otras medidas, añadió, podrían ir por aplicar el impuesto a la renta a las compañías de servicios digitales, cobrando por sus ganancias generadas en el mercado peruano. Aunque ya existe una “tasa Netflix”, recordó que está solo grava a los servicios digitales con un IGV que se termina trasladando a los usuarios, cuando en algunos países tanto de Europa cómo de Latinoamérica ya se aplica una tasa de entre 3% y 7% a las operaciones de las empresas digitales.

Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de San Martín de Porres con experiencia en radio, tv, redes sociales y medios impresos. Escribo y hablo sobre economía y finanzas desde el 2020.








