
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia -y fiel a su estilo- levantó entre brazos una enorme tabla que detallaba los países a los que se le aplicará los llamados “aranceles recíprocos”. Durante su discurso en el denominado “Liberation Day”, Trump decidió poner “en jaque” a gran parte del mundo, incluido Perú y otros países de la región.
Así, para el caso peruano, se aplicará una tasa de 10% como arancel recíproco. En la lista, con esa misma tasa, están otros países de la región: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Panamá, Paraguay, República Dominicana, Uruguay, Nicaragua y Venezuela.
LIBERATION DAY RECIPROCAL TARIFFS 🇺🇸 pic.twitter.com/ODckbUWKvO
— The White House (@WhiteHouse) April 2, 2025
Durante su discurso, Trump sostuvo que la mayoría de los países ha tratado mal a Estados Unidos, “imponiendo aranceles desproporcionados”. De hecho, con cálculos de la economía norteamericana que no fueron explicados, mostró los “aranceles cobrados a EE.UU. incluyendo manipulación de monedas y barreras al comercio”. Este es el argumento base para colocar los aranceles recíprocos.
Bajo este contexto, Gestión conversó con gremios empresariales para conocer las primeras impresiones después de los anuncios de Trump.
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Un impacto que no será uniforme
Aunque se trata de una medida generalizada que busca proteger la industria estadounidense -como han argumentado las autoridades de ese país-, su implementación podría tener efectos diferenciados. En el caso de Perú, el impacto podría ser menos severo que en otras naciones, aunque no deja de representar un desafío.
“El Perú ha sido incluido en el nivel mínimo del 10%, mientras que a países como China se les ha impuesto un 34%, a la Unión Europea un 20% y a Vietnam un 26%”, explica Edgar Vásquez Vela, director del Centro de Investigación de Economía y Negocios Globales de ADEX.
De acuerdo con Vásquez, el efecto de estos aranceles no será uniforme y dependerá de cada producto y sector específico. Uno de los sectores más expuestos es el de prendas de vestir, que tiene a Estados Unidos como su principal destino, con un 66% de sus exportaciones dirigidas a ese mercado. Sin embargo, este rubro podría incluso beneficiarse, ya que sus principales competidores —como China, India o Vietnam— enfrentarán aranceles mucho más altos, mejorando así la posición competitiva peruana.
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Otro sector relevante es el de la minería no metálica —como fosfatos y vidrios de seguridad— que tiene un 40% de sus ventas dirigidas al mercado norteamericano. Lo mismo ocurre con la agricultura tradicional (principalmente café), que exporta el 30% de su producción a Estados Unidos, y la pesca no tradicional, con un 21%.
En el caso de la agroindustria, el impacto será más matizado. “En muchos productos no competimos directamente con el productor estadounidense por razones estacionales. Por ejemplo, nuestras uvas y arándanos entran cuando no hay producción local en EE.UU.”, señala. Esto permitiría mantener cierto equilibrio en el mercado, aunque el arancel del 10% representa un costo adicional que podría restar margen a los exportadores.
¿Se abre una ventana para Perú con este nuevo escenario?
Para Rafael Zacnich, gerente de estudios económicos de ComexPerú, un primer punto a tener en cuenta con esta imposición arancelaria es que se aplicó a las importaciones de EE.UU. de todos los países.
“Se trata de un arancel externo, común, que nos pone en las mismas condiciones con los demás países”, apuntó. “Con este escenario, el principal competidor sería su mercado local, lo que generaría afectaciones”, sumó. Precisó que, en el sector de frutas y hortalizas, Perú es su tercer principal proveedor (8%), luego de Canadá (9%) y México (51%).
Sin embargo, anotó que esta decisión de aplicar un arancel de 10% nos pone en mejores condiciones que otros países, como China, la Unión Europea, Vietnam, Indonesia, entre otros, con tasas significativamente superiores.
En línea con lo dicho por Vásquez, Zachich coincidió en queen el rubro de confecciones se abre una importante oportunidad, pues se aplicó una tasa de entre 30% y 46% para los productos de China, Vietnam e Indonesia.
“Perú seguirá pagando ese 10% adicional, junto al resto de países. El problema habría sido si se le aplica a Perú y, por ejemplo, a Chile no. Eso afecta el nivel de competitividad”, subrayó.
Por último, el vocero gremial indicó que el Perú debe mantenerse cauteloso, pues lo que sigue a este anuncio de Trump es que se informe los “contraataques” por parte de China, la Unión Europea, entre otros con mayores tasas.
¿Qué le exporta Perú a Estados Unidos? Pese al anuncio aún no hay claridad sobre si se aplicará trasversalmente a todos los productos que EE.UU. le compra a los países de la lista. Tal es así que el mismo primer ministro de Perú, Gustavo Adrianzén, dijo que el Gobierno está en espera de tener más detalles al respecto, pero que el país es una economía abierta al mercado. En esta línea, ¿qué le exporta Perú a EE.UU.? Según la data de ComexPerú, en el 2024, se vendió -sobre todo- arándanos, uvas, oro, cátodos de cobre, entre otros.
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Agroexportación
Para Gabriel Amaro, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), el reciente anuncio de Estados Unidos podría afectar a las agroexportaciones peruanas, pues hasta ahora operaban bajo un Tratado de Libre Comercio (TLC) con arancel cero.
Explicó que la medida encarece los productos peruanos en el mercado estadounidense, lo que podría reducir el consumo y afectar la inversión en el país. El impacto también se reflejará en los márgenes de ganancia, ya que los importadores deberán asumir un sobrecosto que, en algunos casos, podría trasladarse a los productores peruanos.
“Se están subiendo los precios de una serie de componente de la canasta familiar, con lo cual va a afectar el consumo, y eso al final, puede afectar las inversiones y la producción acá también”, dijo a Gestión.
En ese sentido, esta situación podría modificar las expectativas de crecimiento del sector agroexportador, así como en la generación de empleo que provee el sector.
Si bien se apunta a la necesidad de redirigir las exportaciones agrícolas a otros mercados, Amaro señaló que no es un proceso sencillo ni inmediato.
La estrategia a largo plazo es abrir nuevos mercados, especialmente en Asia, donde aún hay productos sin acceso. Amaro recordó que faltan accesos de productos clave, como el arándano, a mercados como Japón, Corea del Sur, Vietnam, Malasia, entre otros.
Por el momento, añadió, el gremio continuará en coordinación con el Gobierno peruano para evaluar y definir estrategias ante las afectaciones al sector agroexportador, al mismo tiempo que se pide la aprobación de una nueva ley agraria que pueda mitigar el golpe que generarían los aranceles.
Riesgos adicionales por la aprobación de aranceles
La medida actual no es la primera barrera comercial impuesta por Trump contra Perú. Durante su primer Gobierno, ya había establecido aranceles al acero y aluminio, lo que prácticamente paralizó las exportaciones peruanas de esos productos, que anteriormente generaban alrededor de US$ 25 millones anuales.
Además, se ha anunciado un nuevo arancel del 25% al sector automotriz, lo que podría afectar al Perú si incluye partes y piezas (como frenos), aunque el país no exporta vehículos completos. “Habrá que observar con cuidado si esta medida se aplica solo a automóviles o también a autopartes, porque ahí podríamos ver un impacto adicional”, advirtió Vásquez.
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¿Qué puede hacer el Perú frente a los aranceles de Trump?
Ante este escenario, Vásquez sugiere una acción inmediata del Gobierno peruano. “Es fundamental que, a través de la Cancillería y el Ministerio de Comercio Exterior, se dialogue con Estados Unidos para revisar los fundamentos de estas medidas y buscar vías para corregirlas o mitigar su impacto”, señaló.
Parte del sustento para la aplicación de estos aranceles se basa en la existencia de barreras no arancelarias impuestas por países como Perú. Según el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), aún existen restricciones que dificultan el ingreso de productos estadounidenses al país, como observaciones sobre licitaciones de obras bajo el modelo Gobierno a Gobierno.
“El Perú debe revisar esta lista y corregir rápidamente lo que sea factible para mejorar su posición y, si es viable, lograr su exclusión de esta política arancelaria”, concluye el director del CIEN-ADEX.