
A fines de julio grupos masivos de migrantes -provenientes de Marruecos- llegaron para cruzar nadando o a pie la frontera con la ciudad de Ceuta, enclave de España en África. Esto desató una de las más graves crisis migratorias que se tiene registro en esta parte del mundo.
Tras ello, España y Marruecos reforzaron la coordinación policial y diplomática, mientras la frontera de Beni Enzar en Melilla, otro enclave español en territorio africano, se mantenía cerrada ante nuevos intentos de entrada.
Frente este escenario, Italia suspendió el acuerdo Schengen de libre circulación de la Unión Europea (UE) con España, en enlaces marítimos y aéreos, reintroduciendo además los controles fronterizos.
A su vez, el gobierno italiano también pidió que se excluya al territorio español completamente del espacio Schengen, lo cual agravó más la crisis.
Miguel Rodríguez Mackay, excanciller y diplomático peruano, explicó a Gestión que Italia no tiene facultad para expulsar a España del espacio Schengen ni de la Unión Europea mediante una decisión unilateral.
Y que, las medidas italianas no han tenido eco ni “efecto dominó” en otros países de la Unión Europea, por lo que el escenario volvió al status quo, sobre todo porque los migrantes irregulares ya habían regresado.
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Los controles y alcances políticos
Tras el anuncio de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni., los agentes españoles comenzaron los controles fronterizos temporales a viajeros procedentes de Italia.
El Ministerio del Interior de España, precisó que los controles en conexiones aéreas y marítimas se están realizando “en forma aleatoria”, centrados especialmente “en los pasajeros que sean ciudadanos nacionales de terceros países”.
Los agentes realizan el control a la salida de la pasarela que conduce fuera del avión, sin causar desviaciones del flujo de viajeros.
Rodríguez Mackay recordó que las reglas del Schengen contemplan ciertas prerrogativas unilaterales solo entre Estados que comparten frontera directa, lo que limita aún más el alcance de la medida italiana.
“Fue una reacción desequilibrada por parte del gobierno de Giorgia Meloni de la República Italiana. Ha quedado prácticamente demostrado que la movilización de marroquíes y de otros migrantes que no lograron pasar la frontera, todos retornaron hacia territorio marroquí (…) En esa línea, las medidas dictadas por el gobierno de Italia no han tenido eco por los demás países”, señaló Mackay.

Precisamente, la Comisión Europea publicó una notificación oficial que confirma que se trata de controles temporales, más no un “cierre” completo de Schengen, en las conexiones aéreas y marítimas entre Italia y España.
El Código de Fronteras Schengen (CFS) ofrece a los Estados miembros la posibilidad de reintroducir temporalmente el control fronterizo en la totalidad o en partes específicas de sus fronteras internas en caso de una grave amenaza para el orden público o la seguridad interna.
“La reintroducción del control fronterizo en las fronteras internas es una medida de último recurso, que debe limitarse a situaciones excepcionales y debe respetar los principios de necesidad y proporcionalidad”, precisó la Comisión Europea.
Para ciudadanos de otros países no europeos, como los peruanos:
- Podrían ser sujetos a control documental al llegar o salir, principalmente para acreditar que su circulación y estancia en Schengen son regulares.
- Deberán portar pasaporte vigente y, si corresponde, visado, permiso de residencia o visado de larga duración.
- También se puede exigir prueba del propósito del viaje, medios económicos suficientes y ausencia de alertas de denegación de entrada.
- Si la persona no cumple las condiciones de entrada o permanencia, las autoridades pueden impedirle continuar el viaje o adoptar medidas conforme a la normativa migratoria aplicable.
Si viajas a España o Italia, se debe tener en cuenta que, con la medida:
- No se han creado nuevos requisitos migratorios específicos para peruanos.
- Los peruanos (y otras nacionalidades, según corresponda) no necesitan visa para ingresar a la Unión Europea.
¿Efectos en la política internacional?
Esta medida también podría conllevar un cambio en la política internacional, sobre todo en la Unión Europea, donde se concentra principalmente la crisis de migrantes.
El internacionalista Juan Velit precisó que la Unión Europea está “muy suspicaz y temerosa” ante la posibilidad de olas migratorias provenientes de países con altos niveles de pobreza, como Marruecos y otros Estados africanos. Asimismo, existe el temor de que se produzcan invasiones migratorias que amenacen las fronteras europeas, lo que podría llevar a más medidas restrictivas como la tomada por Italia.
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A su vez, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en este contexto, utilizó un discurso similar en Estados Unidos, advirtiendo que, si no se vota por el Partido Republicano, podría darse un fenómeno semejante en la frontera con México.
Velit indicó que los discursos de seguridad fronteriza y miedo a la migración se reforzarían mutuamente en ambos lados del Atlántico.
Consideró que esta crisis no solo es migratoria y diplomática, sino que revela problemas estructurales de desigualdad en Europa y otras partes del mundo.
El internacionalista sostuvo que existe una fuerte concentración de capital en Estados Unidos y en Europa, algo ya “evidente” y “palpable”.
También destacó la importancia de la OCDE, que busca nuevos socios desarrollados en el mundo y que, con este escenario, tendría una tarea importante de extender su presencia hacia regiones con retraso relativo como América Latina, África y algunos países de Asia.
“Perú ha sido invitado en el 2022, está haciendo intentos por ingresar a la OCDE, pero hasta ahora no puede ingresar de manera definitiva y ahora creo que tiene una oportunidad”, señaló el internacionalista.








