
La Reserva Federal (Fed) no tolerará una inflación elevada, afirmó su presidente, Kevin Warsh, al reiterar el compromiso del banco central de controlar el aumento de los precios, que se ha mantenido alto durante los últimos cinco años.
“Los miembros de nuestro comité no toleran una inflación persistentemente elevada”, señaló Warsh en su testimonio ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. “Compartimos un firme compromiso con el restablecimiento de la estabilidad de precios”.
Desde que asumió la presidencia de la Fed en mayo, Warsh ha insistido en que controlar la inflación es la principal prioridad de las autoridades monetarias y que el objetivo número uno consiste en aplicar correctamente la política monetaria.
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“Si aplicamos las políticas adecuadas —y lo haremos—, el repunte de la inflación de los últimos cinco años será cosa del pasado”, afirmó Warsh en la Cámara.
Las declaraciones de Warsh llegan en un momento en que varios miembros de la Fed han advertido que podrían ser necesarios nuevos aumentos de tasas de interés para contener la inflación. Sin embargo, su testimonio fue preparado antes de que la Oficina de Estadísticas Laborales publicara nuevos datos que mostraron que los precios al consumidor cayeron en junio por primera vez en seis años y que un indicador clave de la inflación subyacente permaneció prácticamente sin cambios.
Warsh restó importancia a esas cifras durante su intervención y afirmó que no conviene sacar conclusiones a partir de un único dato.
“Habrá quienes vean las cifras de esta mañana y digan: ‘Misión cumplida. Todo está perfecto’”, señaló. “Esa no es mi opinión”.

El índice de precios al consumidor (IPC) bajó un 0.4% respecto de mayo, principalmente por la caída de los precios de la energía durante la pausa en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Desde entonces, la reanudación de las hostilidades ha vuelto a impulsar el petróleo, con el Brent superando nuevamente los US$ 87 por barril por primera vez en un mes. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, permaneció sin cambios respecto del mes anterior. En términos interanuales, avanzó un 2.6%, menos de lo esperado.
“El muy benigno informe del IPC de junio libera a Warsh de la presión de subir las tasas en el corto plazo y le permite presentar a la Fed como plenamente comprometida con el regreso de la inflación al objetivo, sin alimentar expectativas de un aumento en julio”, escribieron economistas de Evercore ISI, en referencia a la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) prevista para los días 28 y 29 de julio.
Consultado sobre si tomará decisiones basándose en los datos económicos incluso si Trump lo critica públicamente, Warsh respondió: “Lo haré”.
Perspectivas económicas
Warsh se mostró optimista sobre la evolución de la economía estadounidense y describió un mercado laboral ampliamente estable, con pocas señales de despidos y un crecimiento sólido de los salarios nominales.
El presidente del banco central fue más cauto al referirse al auge de la inteligencia artificial, que, según dijo, está impulsando un fuerte incremento de la inversión empresarial, pero también genera nuevas incertidumbres para la economía.
“No sabemos hasta qué punto la economía se beneficiará del despliegue de la inteligencia artificial”, afirmó Warsh. “Las nuevas oportunidades para la economía también generan nuevos desafíos para quienes diseñan la política monetaria. En la Reserva Federal seguimos atentamente sus implicaciones sobre la inflación y el mercado laboral”.
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Las actas de la reunión del FOMC celebrada los días 16 y 17 de junio reflejaron una creciente preocupación entre las autoridades por la inflación, mientras disminuían ligeramente las inquietudes sobre el mercado laboral.
En ese encuentro, el primero presidido por Warsh, los funcionarios votaron por unanimidad mantener la tasa de referencia en un rango de entre 3.5% y 3.75%, por cuarta reunión consecutiva.
Las nuevas proyecciones publicadas junto con esa decisión mostraron que nueve integrantes del comité prevén al menos una subida de 25 puntos básicos este año, mientras que seis anticipan al menos dos aumentos. Otros nueve consideran que las tasas permanecerán sin cambios o incluso podrían bajar. Warsh, crítico de la denominada forward guidance o comunicación anticipada sobre la trayectoria futura de las tasas, optó por no presentar una proyección propia.
Durante el interrogatorio de los legisladores, Warsh dejó claro que la Reserva Federal mantiene su compromiso con los dos mandatos que le asignó el Congreso: estabilidad de precios y máximo empleo.
“Nos tomamos muy en serio ambos objetivos”, afirmó. “Hoy el mercado laboral parece estar bastante equilibrado. Todavía tenemos trabajo por hacer en el frente de la inflación”.
Grupos de trabajo
Warsh reiteró el mensaje que había expresado antes de ser nominado por Trump para dirigir la Reserva Federal y prometió una profunda transformación del banco central.
“Necesitamos un cambio de régimen en la política monetaria y una nueva evaluación de las prácticas actuales. Algunas han funcionado y otras no”, señaló. “Eso es lo que pretendemos hacer y apenas estamos comenzando”.
También explicó que los cinco nuevos grupos de trabajo creados para revisar y eventualmente reformar aspectos clave de la formulación de la política monetaria parten “desde una hoja en blanco”.
“Ahora mismo están en una etapa de exploración”, señaló. “Me gustaría compartir periódicamente sus avances y conclusiones entre ahora y finales de año, cuando espero que ya tengamos resultados concretos”.
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Los equipos están encabezados por destacados académicos, exbanqueros centrales y ejecutivos del sector privado, encargados de revisar la estrategia de comunicación de la Fed, su balance de US$ 6.7 billones, el uso de fuentes de datos, la productividad y el empleo, así como los marcos para analizar la inflación.
Varios legisladores preguntaron específicamente sobre posibles cambios en la comunicación del banco central.
“Queremos acertar con la política monetaria y creo que ser algo más prudentes en nuestra comunicación es, al menos para mí, una mejor forma de juzgar las cosas”, respondió Warsh.
Warsh no ha confirmado si ofrecerá una conferencia de prensa después de cada reunión del FOMC, como hacía su antecesor Jerome Powell. Consultado sobre la posibilidad de establecer un criterio fijo para convocar esas ruedas de prensa, respondió que cualquier cambio en la estrategia de comunicación de la Reserva Federal no tendrá como objetivo “ocultar información”.
Escrito por Enda Curran







