
La falta de mantenimiento y el progresivo deterioro de los diques de concreto en las quebradas Virgen del Rosario y Chacrasana, en el distrito de Lurigancho-Chosica, han encendido una alerta sobre la capacidad de respuesta ante eventuales huaicos.
Así lo advirtió la Contraloría General de la República tras una reciente inspección que revela un escenario de riesgo elevado para la población.
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De acuerdo con el Informe de Visita de Control N.° 005-2026-OCI/2157-SVC, que evaluó el estado de estas estructuras entre el 19 y el 27 de febrero, se identificaron problemas críticos que comprometen su funcionamiento. En la quebrada Virgen del Rosario, los diques presentan una acumulación progresiva de sedimentos -colmatación- que reduce su capacidad hidráulica y su eficiencia para retener material. Además, la colocación de sacos de arena sobre estas estructuras no constituye una solución técnica adecuada.
En la quebrada Chacrasana, la situación no es menos preocupante. Los diques transversales evidencian un deterioro progresivo producto de la acción del agua y el impacto de material sólido. Se han detectado fisuras en los muros, pérdida de material, socavación en la base y acumulación significativa de rocas aguas arriba.
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El informe también advierte la ausencia de intervenciones integrales en ambas quebradas. No se han ejecutado trabajos técnicos de limpieza del cauce, descolmatación, encauzamiento, perfilamiento ni reforzamiento estructural, pese a la vulnerabilidad existente. Esta falta de acciones reduce la capacidad de los diques para disipar la energía de los flujos y retener material sólido, lo que podría derivar en sobrepeso, inestabilidad o fallas estructurales ante lluvias intensas.
Si bien la evaluación técnica califica el estado de conservación como “medio”, las condiciones actuales afectan de manera significativa la capacidad de respuesta frente a huaicos. En ese contexto, la Contraloría ha determinado un nivel de riesgo “muy alto”, debido a la exposición directa de la población, viviendas e infraestructura pública. La vulnerabilidad, por su parte, ha sido considerada “alta”, especialmente por la ocupación urbana en zonas potencialmente inundables.
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La situación no es nueva. Un informe de agosto de 2025 ya había advertido un deterioro generalizado en los 27 diques transversales existentes en estas quebradas -22 en Virgen del Rosario y 5 en Chacrasana-, todos con deficiencias que comprometían su funcionalidad hidráulica y estructural.
Ante este panorama, la Contraloría notificó a la Municipalidad Distrital de Lurigancho-Chosica para que adopte medidas correctivas orientadas al mejoramiento, reforzamiento y recuperación de los diques. El objetivo es restituir su capacidad operativa y reducir el riesgo frente a eventos climatológicos de gran intensidad.








