
El uso de la cirugía robótica se ha consolidado como un estándar en los principales centros médicos del mundo, gracias a su capacidad para incrementar la precisión, el control y la destreza del cirujano. Los resultados de este avance son procedimientos mínimamente invasivos, menor dolor postoperatorio, menos pérdida de sangre y tiempos de recuperación más rápidos para los pacientes.
Ese es precisamente el terreno en el que se mueve Da Vinci Xi, considerada la plataforma más avanzada de cirugía asistida por robots, y que hoy forma parte del portafolio médico de la Clínica Anglo Americana.
A nivel global
Hospitales como el Washington Health, el Wake Forest Baptist Medical Center en Carolina del Norte y el Holland Hospital (Michigan), así como reconocidas instituciones en Europa y Asia, ya cuentan con el sistema quirúrgico Da Vinci Xi, porque permite realizar operaciones de alta complejidad en zonas anatómicas delicadas y de difícil acceso con una precisión milimétrica e incisiones muy pequeñas.
Los beneficios son múltiples. En procedimientos como la prostatectomía radical para tratar el cáncer de próstata se han registrado mejoras en la continencia urinaria, la preservación de la función eréctil y reducción en los días de hospitalización. En el caso de cirugía colorrectal y oncología digestiva, se consiguen resecciones más precisas, una mejor visualización del campo quirúrgico y mayores márgenes oncológicos para reducir el riesgo de mantener células cancerosas en el cuerpo después de la operación.
Da Vinci Xi también ha demostrado máxima efectividad en cirugía ginecológica oncológica —como en casos de cáncer de endometrio y de cérvix—, histerectomías y cirugía general y digestiva compleja.
Ventajas frente a cirugías convencionales o laparoscópicas
Los beneficios del sistema Da Vinci Xi se traducen en una experiencia quirúrgica distinta tanto para el cirujano como para el paciente. Las incisiones son más pequeñas y menos invasivas, lo que reduce el trauma quirúrgico, el sangrado y las cicatrices visibles. Esta precisión permite además un menor dolor posoperatorio y disminuye la necesidad de analgésicos fuertes. A ello se suma una recuperación más rápida, con estancias hospitalarias mucho más cortas que en la cirugía abierta, y un menor riesgo de infecciones, gracias a una manipulación más controlada.
La tecnología robótica también elimina el natural temblor humano y reproduce con exactitud los movimientos del especialista, lo que incrementa la tasa de éxito en cada intervención.
La Clínica Anglo Americana ya ha incorporado el robot Da Vinci Xi en las especialidades de urología, ginecología, cirugía oncológica abdominal, general y de tórax. Para garantizar una implementación segura, un equipo multidisciplinario de sus cirujanos, enfermeras y anestesiólogos ha sido entrenado en simuladores y programas presenciales en centros especializados de Brasil y Estados Unidos. Además, las primeras operaciones se realizan bajo la supervisión de especialistas internacionales, conocidos como proctors, quienes acompañan al equipo local en cada procedimiento.
La primera intervención con el robot Da Vinci Xi estuvo liderada por el Dr. Víctor Destéfano, actualmente el único cirujano en el país con certificación de proctor, tras haber completado más de un centenar de cirugías robóticas.
Más incorporaciones en innovación médica
Otra de las adquisiciones destacadas de la Clínica Anglo Americana es el cineangiógrafo Philips Azurion 7 C20 Monoplanar, adquirido el 2024, cuyo diseño y funcionalidades lo convierten en uno de los sistemas más avanzados del mundo.
Este equipo reduce la radiación hasta en un 70%, gracias al programa DoseWise y la tecnología ClarityIQ, sin sacrificar calidad de la imagen. Su detector plano dinámico de 20 pulgadas logra una nitidez superior —con un 77% de eficiencia cuántica de detección— que permite observar vasos submilimétricos y estructuras de gran complejidad. Además, su versatilidad clínica lo hace apto para procedimientos vasculares, cardiovasculares, neurológicos y oncológicos, con capacidad de angiografía rotacional en 3D y mapas anatómicos en vivo (3D Roadmap) para una navegación precisa en estructuras vasculares complejas.

El Azurion también optimiza el flujo de trabajo. Sus protocolos digitales y procedimientos reducen los errores de preparación y aumentan la productividad hasta en un 25% respecto a los laboratorios convencionales. Además, su diseño ergonómico, que permite acceso al paciente desde tres lados, y su mesa de fibra de carbono con soporte de hasta 250 kg, lo hacen ideal para casos de alta complejidad.
Pero el camino no se detiene aquí. En el corto y mediano plazo, la Clínica Anglo Americana proyecta la incorporación de una RMN de última generación y nuevos equipos para cirugía de columna, así como la modernización de su sede en La Molina, con un centro de imágenes completo, más boxes de emergencia, unidades de trauma shock y salas de endoscopía, entre otros.
La decisión de invertir en estas tecnologías garantiza a cada paciente un servicio seguro, eficiente y con los mejores resultados posibles. En la práctica, los beneficios se traducen en menos sangrado, menos dolor, una recuperación más rápida y menores tasas de complicaciones en procedimientos quirúrgicos, incluidas cirugías oncológicas y de próstata.
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