
La búsqueda de una alimentación saludable se ha convertido en una preocupación creciente entre peruanos en los últimos años. Aunque los especialistas médicos indican que las dietas balanceadas mejoran la salud y previenen enfermedades crónicas, muchas familias enfrentan barreras económicas que dificultan acceder regularmente a alimentos considerados saludables.
La inflación y las diferencias en oferta y logística encarecen los precios de diferentes productos frescos en varias zonas del país. Esto genera una tensión entre comer lo que es más barato y mantener una dieta que aporte los nutrientes necesarios.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca la importancia de una dieta equilibrada desde una edad temprana, con un aporte adecuado de proteínas y micronutrientes esenciales, como el hierro y el calcio, para prevenir la desnutrición, la anemia y otros problemas de salud.
Estos son algunos alimentos donde puedes encontrar estos nutrientes:
- Proteínas: Favorecen el crecimiento y la reparación de tejidos. Se encuentran en alimentos como pollo, pescado, huevos, menestras y quinua.
- Calcio: Contribuye al fortalecimiento de huesos y dientes. Está presente en lácteos, anchovetas y verduras de hoja verde.
- Hierro: Ayuda a prevenir la anemia y mantener niveles adecuados de energía. Se encuentra en menestras, hígado, carnes y pescado.
Según la licenciada Sandra Heredia Miller, nutricionista de SANNA División Ambulatoria, un snack ideal durante esta temporada debe aportar energía, vitaminas y ayudar a fortalecer el sistema inmunológico. “Las frutas de estación, yogur, frutos secos, choclo desgranado, pan con palta, queso fresco, avena, infusiones calientes y sándwiches caseros son excelentes opciones para el otoño”, explica.
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Alimentos saludables, el presupuesto de una vida saludable
José Ruisdías, profesor de Pacífico Business School, señaló que el vinculó el cuidado de la salud con dos pilares: alimentación y deporte.
¿Qué opciones hay como saludables? los productos saludables de marca como galletas sin gluten, orgánicas, sin azúcar añadida, alto en proteína, entre otros, suelen costar el doble o hasta el triple respecto a los ultraprocesados tradicionales de grandes marcas.
Si una persona intenta mantener exactamente el mismo patrón de consumo pero sustituyendo todo por opciones orgánicas o “sin” (sin gluten, sin preservantes, sin azúcar), su gasto puede duplicarse.
En este escenario, el aumento en el presupuesto alimenticio se reduce a un rango aproximado de 15% a 25%, porque se reemplaza exceso de arroz, papa y harinas por más vegetales y proteínas variadas, manteniendo un gasto más equilibrado.
Por su parte, Juan Revenga, profesor y director del Grado en Nutrición Humana y Dietética de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), señala que la barrera es más compleja que el costo: “influye el poder adquisitivo, pero sobre todo la falta de tiempo y el deterioro de las habilidades culinarias”.
“En apenas una generación hemos perdido una herramienta fundamental: saber cocinar y organizar menús. Esta falta de recursos, sumada al estrés, convierte al ultraprocesado en un “refugio emocional” rápido y accesible ante el agotamiento. Aunque una dieta saludable implica un aumento muy leve por persona al día, se requiere de una capacidad de gestión doméstica que, aun no siendo complicada, se está perdiendo", refiere.Ante un etiquetado que a menudo confunde al consumidor con reclamos como «light» o «rico en fibra», que no garantizan que un producto sea saludable, por eso la figura del dietista-nutricionista emerge como un profesional necesario.
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Los gastos del deporte
Si se incorpora la actividad física regular, eleva también el gasto mensual. El docente comenta que entrenar fútbol, vóley, básquet, tenis o asistir al gimnasio de manera constante implica comprar zapatillas específicas, ropa deportiva, hidratantes y equipamiento, lo que va sumando al presupuesto.
“Si entreno fútbol necesitaré comprarme unos chimpunes, más polos, más ropa deportiva, hidratantes. El gasto comienza a crecer”, añadió.
Asimismo, existen deportes que, por la demanda del mismo, se necesita un equipo adecuado para ello. Otras actividades como el running, las zapatillas pueden costar desde S/ 400 hasta montos cercanos a S/ 1,000. Por otro lado, el tenis, que requiere raqueta, pelotas, cuerdas, ropa y zapatillas especiales, lo que vuelve el deporte una inversión sostenida.
Por ello, mientras más especializado sea el deporte elegido y más frecuente sea la práctica, mayor será el impacto sobre las finanzas personales, sumándose al costo de la comida saludable.
Estos cambios responden a mayor disponibilidad de estudios sobre los daños de los ultraprocesados y a la presión de consumidores, medios y reguladores, lo que hace que quienes no se adapten se vayan quedando relegados a nichos reducidos.
“Esa regulación va creciendo y eso también permite que los clientes tomen mejores decisiones. La tendencia se va a mantener, va a continuar y va a profundizarse”, apuntó Ruisdías.

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Alimentación consciente, la propuesta desde las empresas
La forma en la que cocinamos también cumple un rol importante, ya que algunos hábitos cotidianos pueden ayudar a disminuir el consumo de grasas sin dejar de disfrutar comidas ricas y fáciles de preparar.
Whatshome, empresa de productos para el hogar, recomienda controlar mejor la cantidad de aceite. "Muchas veces al agregar aceite “al ojo” termina utilizándose más de lo necesario. Usar cucharas medidoras o dispensadores puede ayudarte a calcular mejor las porciones y evitar excesos en el día a día".
También sugiere aprovechar ingredientes que aporten humedad natural como verduras como tomate, cebolla o champiñones que liberan agua durante la cocción, lo que ayuda a evitar que estos se peguen. “También puede reemplazar parte del aceite por caldo o unas gotas de agua para cocinar de manera más saludable y sencilla”.
Silvia Sáenz, especialista en Nutrición Estratégica en Mondelez International, indicó que han incorporado una estrategia de nutrición y “alimentación consciente”. Este enfoque combina principios del “mindfulness” aplicados a la alimentación, promoviendo una relación más equilibrada con la comida y evitando excesos, especialmente en productos de consumo ocasional como los snacks.
Agregó que hoy los empaques indican la porción recomendada al frente y las calorías que aporta, de modo que el consumidor sepa con precisión qué y cuánto está comiendo.
Finalmente, la especialista enfatizó en tres puntos importantes por si se desea consumir snacks:
- Consumir snacks de forma consciente, no automática, siendo plenamente conscientes de qué se va a comer.
- Respetar la porción recomendada; una porción desbalanceada es lo que vuelve inadecuado el consumo.
- Cabe recordar que los snacks son de consumo ocasional, no diario, y que deben disfrutarse prestando atención a sabores y texturas para que la experiencia sea buena, pero moderada.

Bachiller en Periodismo por la Universidad Jaime Bausate y Meza, con seis años de experiencia en prensa radial, escrita, digital e instituciones públicas.







