
Los inversionistas, gestores de portafolio, bancos y fondos se preparan para el día D: la reunión que mañana sostendrá el banco central de EE.UU. (Fed) en la que definirá si eleva su tasa de interés de referencia, variable clave para la toma de decisiones financieras en todo el mundo.
El escenario más probable es que la Reserva Federal eleve su tasa de 3.75% a 4% por primera vez en tres años. De hecho, hoy la probabilidad de que haga este ajuste, según el consenso del mercado, se acerca al 90%.
Una retahíla de hechos han delineado esta perspectiva, en particular la alta inflación en EE.UU. y el resto de países a raíz del desborde del precio del petróleo a más de US$ 100 el barril por el conflicto en Irán sin signos de remitir, una postura más restrictiva de la Fed y datos recientes que confirman que la economía estadounidense se mantiene resiliente.
Las alertas pasaron de ámbar a rojo entre el jueves y viernes de la semana pasada, cuando se divulgaron la inflación al productor y la general en ese país en agosto, que dieron cuenta de que los índices de precios persisten en niveles muy por encima de la meta de la Fed (2%). Previamente, un informe de creación de empleo del mes pasado, por encima de lo previsto, apuntó también a un ajuste de política monetaria en EE.UU.
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¿Por qué tasas de interés más altas en EE.UU. fortalecen al dólar?
Ante tal panorama, la tasa de interés del papel del Tesoro estadounidense a tres meses ascendió a 4% -el nivel que se anticipa para la tasa de la Fed-, aunque también se incrementó para el resto de plazos. La del bono que vence en 10 años saltó a 5%, nivel máximo desde el 2007.
Esas tasas de interés en dólares más altas se traducen en un fortalecimiento de esa moneda. Así, en el Perú, la divisa repuntó de S/ 3.346 a S/ 3.381 en las últimas dos semanas.
“Ahora vemos volatilidad y venta de activos de riesgo, como los de mercados emergentes. Es nerviosismo de corto plazo, miedo ante la inflación y que, por tanto, podrían venir más subidas de tasas de la Fed”, afirmó a Gestión el portfolio manager de Blum SAF, Diego Marrero. “Esa incertidumbre en torno a la tasa de la Fed, se traduce en mayor demanda de dólares”, agregó.

Con el frenesí electoral local y la agudización de la guerra en Medio Oriente, el dólar escaló hasta S/ 3.524 en mayo, aunque desde ese punto máximo en el año cedió posiciones frente al sol.
“En esta coyuntura de tasas de interés potencialmente al alza, con datos de inflación en EE.UU. más altos, se ha incrementado la probabilidad de que suba la tasa de interés. Esto le da fortaleza al dólar pues tasas más altas en esa moneda le dan respaldo”, manifestó Javier Gamboa, vicepresidente de estrategia y gestión de portafolios de Rimac Seguros y Reaseguros.
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Decisión de la Fed será clave para mercados
Con una inflación fuera de la meta en EE.UU., para el mercado es altamente probable el ajuste en la tasa de la Fed, aunque habrá que ver “cómo viene la mano de Warsh –que encabeza la Reserva Federal desde mayo último-”, dijo Gamboa al considerar que hasta que esas dudas se aclaren el tipo de cambio seguirá volátil.

La probabilidad de que la Fed incremente su tasa es considerable porque, además de los datos recientes, el mensaje de Warsh en Jackson Hole –reunión de banqueros centrales en agosto- fue bastante duro al ratificar que su principal objetivo es que la inflación en EE.UU. retorne a la meta de 2%, indicó Marrero.
Pese a ello, acotó que algunos podrían discrepar de que se tome esa medida por el impacto recesivo que tendría y porque la inflación en ese país se origina en factores de oferta, ante la que los bancos centrales suelen no actuar.
¿Qué máximo tocaría el dólar tras “dia D” de la Fed?
En el corto plazo, el comportamiento del dólar en Perú y a nivel global dependerá del sesgo de Warsh, sostuvo Gamboa. Si el presidente de la Fed no endurece su mensaje, la presión sobre la divisa se disiparía y el dólar fluctuaría entre S/ 3.30 y S/ 3.38 hasta fin de año, pero si su retórica es hawkish (restrictiva en política monetaria), la cotización puede elevarse hasta S/ 3.45, estimó.
Pese a los vaivenes de corto plazo, los gestores de inversión concuerdan en que a mediano plazo el dólar cederá terreno frente al sol.
Javier Gamboa, de Rimac Seguros y Reaseguros, prevé que los favorables términos de intercambio del Perú, con alto precios de metales, presionarán a la baja al dólar. Marrero, de Blum SAF, afirma que, ante la elevada cotización de los productos que el país exporta, el dólar, pasado el corto plazo, retomaría presión bajista.

Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.






